Las autoridades de inmigración de Estados Unidos detuvieron el miércoles a Joe Ceballos, exalcalde de Coldwater, Kansas, luego de que admitiera haber votado en elecciones pese a no ser ciudadano. Según informó su abogado, Jess Hoeme, Ceballos fue detenido durante una reunión en una oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Wichita, Kansas.

Durante esa detención, Hoeme indicó que Ceballos temía que lo deportaran. El propio Ceballos habló con reporteros y dijo que está nervioso, porque no sabía qué pasaría ni a dónde podrían llevarlo.

Ceballos, de 55 años y nacido en México, llegó a Estados Unidos a los 4 años y tiene estatus migratorio de residente permanente legal. Hoeme explicó que, en una entrevista realizada en 2025 mientras Ceballos buscaba naturalizarse, el exalcalde admitió que había votado. El abogado señaló que Ceballos parecía no saber, en ese momento, que los residentes permanentes no pueden votar en elecciones.

El exalcalde renunció como alcalde de Coldwater en diciembre mientras enfrentaba cargos estatales por votar sin estar autorizado. Después, dijo Hoeme, Ceballos fue acusado de votar ilegalmente; no obstante, en abril se declaró culpable en un acuerdo con el fiscal general de Kansas, Kris Kobach, de delitos menores. Hoeme describió esa resolución como una conducta indebida en el proceso electoral, similar a alterar el orden público, y dijo que el acuerdo no implica que Ceballos haya sido declarado culpable de fraude electoral.

En su descripción del caso, Hoeme sostuvo también que “No ha sido declarado culpable de ningún tipo de fraude electoral. No debería haber afectado su estatus migratorio”. Añadió que, a su juicio, el gobierno de Trump y el ICE “se han empeñado en el sinsentido de que es un delincuente”. En el mismo contexto, el abogado dijo que los abogados de Ceballos intentarán conseguir que un juez de inmigración lo libere bajo fianza.

El caso atrajo atención federal y también provocó reacciones en la comunidad de Coldwater, una localidad de alrededor de 700 habitantes. Según el reporte, durante la entrada de Ceballos a un edificio federal en Wichita, algunas personas portaban carteles con mensajes como “apoyamos al alcalde Joe” y “Fuera ICE”, y la multitud gritaba “¡Dejen ir a Joe!”. Además, Hoeme indicó que un anuncio en el periódico The Western Star alentó a la gente a apoyarlo.

La historia se enmarca en un esfuerzo político más amplio en Washington. El presidente Donald Trump y otros republicanos han advertido desde el inicio de la campaña presidencial de 2024 sobre el riesgo de que no ciudadanos voten, aunque investigaciones —incluidas las realizadas por funcionarios electorales republicanos— han mostrado que el problema es raro. Este año, Trump presionó a los republicanos en el Congreso para que aprobaran la Ley SAVE, que, entre otras cosas, exigiría una prueba documental de ciudadanía para registrarse y votar.

El reporte también indica que el gobierno mejoró un programa dentro del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para verificar ciudadanía. Al menos 25 estados, la mayoría con gobiernos republicanos, han utilizado ese sistema para revisar sus padrones electorales. Un correo electrónico enviado para solicitar comentarios del DHS no recibió respuesta hasta el momento.

Ceballos, según su abogado, fue animado a registrarse para votar a los 18 años durante una excursión escolar al juzgado del condado Comanche. Hoeme agregó que el exalcalde ha dicho previamente en entrevistas con reporteros que votó por republicanos. En noviembre, Ceballos ganó un nuevo mandato como alcalde, pero renunció después de que Kobach lo acusara de votar sin estar habilitado y de perjurio electoral.

También dijo su abogado que, antes de su renuncia, Ceballos había formado parte del concejo municipal y fue elegido alcalde de Coldwater dos veces. El contexto local del apoyo, junto con la presión política nacional por la ciudadanía electoral, vuelve a poner en primer plano las consecuencias migratorias que puede acarrear el cumplimiento de las reglas de voto para quienes no son ciudadanos.