Las acciones mundiales tuvieron un arranque dispar este lunes, tras una sesión previa en la que Wall Street cerró con nuevos récords, aun mientras la guerra en Irán seguía marcando el tono para varios mercados. En Europa, el desempeño también fue desigual: el FTSE 100 del Reino Unido avanzó 0,2%, el DAX alemán cayó menos de 0,1% y el CAC 40 francés retrocedió 0,8%. En Asia, la reacción fue más fuerte en algunos parqués: el Nikkei 225 de Tokio perdió 0,5% después de tocar otro máximo histórico intradía, mientras que el Kospi surcoreano subió 4,3% y el índice tecnológico impulsó ganancias en Corea del Sur.
El impulso en energía fue más consistente que el movimiento de las bolsas. Los precios del petróleo subieron por la incertidumbre vinculada a la guerra en Irán, después de que Trump publicara el domingo que la respuesta de Irán a la más reciente propuesta de Estados Unidos era “¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”. En ese contexto, el crudo Brent —referencia internacional— ganó 2,6% hasta 103,88 dólares por barril. El crudo de referencia de Estados Unidos avanzó 2,5% y quedó en 97,78 dólares por barril.
El artículo enmarcó el salto del petróleo como una continuidad de un aumento iniciado antes del inicio de la guerra a finales de febrero. Antes de ese inicio, el Brent estaba alrededor de 70 dólares por barril, y el lunes la cotización se movió por encima de esos niveles. Con el estrecho de Ormuz —una ruta marítima clave para el transporte mundial de petróleo y gas— todavía en gran medida cerrado y mientras Estados Unidos mantiene su bloqueo marítimo de puertos iraníes, analistas dijeron que los precios podrían permanecer más altos por más tiempo.
En Asia, pese a la guerra en Irán, las operaciones siguieron apoyadas por el desempeño de acciones tecnológicas. En Japón, el Nikkei 225 cayó 0,5% hasta 62.417,88, aunque durante la sesión había superado 63.300 en lo intradía. SoftBank Group retrocedió más de 6%, mientras que el índice en su conjunto reaccionó a un entorno de mayor volatilidad. En Corea del Sur, en cambio, el Kospi subió 4,3% hasta 7.822,24 y tocó un máximo histórico intradía, apoyado por las ganancias en compañías ligadas a tecnología, incluyendo Samsung Electronics y SK Hynix.
También se reportaron movimientos en otras economías de la región. El Hang Seng de Hong Kong avanzó menos de 0,1% hasta 26.406,84, mientras que el índice compuesto de Shanghái subió 1,1% hasta 4.225,02 tras datos difundidos el lunes que mostraron que los precios a puerta de fábrica en China crecieron 2,8% en abril frente al año anterior, el nivel más alto desde 2022. En Australia, el S&P/ASX 200 perdió 0,5%. El Taiex de Taiwán cotizaba con un alza de 0,5%, y el Sensex de India cayó 1,7%.
El contexto para los mercados incluía además la imagen de Wall Street tras el cierre del viernes. Los principales índices de Estados Unidos avanzaron: el S&P 500 sumó 0,8% hasta 7.398,93, el Dow Jones subió menos de 0,1% hasta 49.609,16 y el Nasdaq compuesto escaló 1,7% hasta su máximo histórico en 26.247,08. El informe atribuyó el impulso a la reacción del mercado a un sólido reporte sobre el mercado laboral estadounidense, que resultó mejor de lo que esperaban los analistas pese a las sacudidas asociadas a la guerra en Irán.
La nota también situó el tipo de cambio y el petróleo dentro de un mismo mosaico de señales. El dólar estadounidense avanzó a 157,14 yenes japoneses desde 156,61, mientras el euro se ubicó en 1,1766 dólares frente a 1,1780. En energía, el mercado pareció seguir reaccionando a los titulares sobre Irán, y la conversación sobre el estrecho de Ormuz quedó ligada a la expectativa sobre la próxima interacción internacional del presidente estadounidense.
Los analistas mencionaron la posibilidad de que una reunión de Trump con el presidente chino Xi Jinping —prevista más adelante esta semana— forme parte de la conversación sobre Irán. La nota añadió que China mantiene lazos económicos estrechos con Irán y que Estados Unidos ha presionado a Beijing para que use su influencia para ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz. “Todavía queda un atisbo de esperanza de que las conversaciones entre Trump y el presidente chino Xi más adelante esta semana puedan arrojar resultados positivos sobre Irán”, escribieron en una nota el lunes ING Warren Patterson y Ewa Manthey. “Se espera que China pueda usar su influencia sobre Irán para acercarlo a un acuerdo de paz”, señalaron. “Está claro que esto es más fácil decirlo que hacerlo”. Ambos añadieron que el mercado petrolero seguía “muy condicionado por los titulares”.