Irán respondió el domingo a la propuesta estadounidense más reciente para intentar cortar la guerra en el golfo Pérsico, reabrir el estrecho de Ormuz y cambiar el rumbo del programa nuclear, pero el presidente Donald Trump rechazó esa misma respuesta poco después, en una publicación en redes sociales. Según la televisión estatal iraní, Teherán hizo llegar su contestación a través de mediadores paquistaníes, en el marco de los esfuerzos por destrabar el estancamiento que ha afectado el transporte marítimo y la energía.
La reacción de Trump fue inmediata y sin detalles sobre el contenido de la respuesta iraní. En su publicación, el mandatario calificó la propuesta como “totalmente inaceptable”, en el contexto de sus comentarios previos en redes sociales contra Irán, a quien acusó de “estar jugando” con Estados Unidos durante casi 50 años. El rechazo marcó un nuevo revés en un intercambio diplomático que Washington plantea como un acuerdo para poner fin a la guerra.
En Irán, la televisión estatal reportó que el país rechazó la propuesta de Estados Unidos por considerarla equivalente a una rendición. De acuerdo con ese reporte, Teherán insistió en condiciones propias: reparaciones de guerra por parte de Estados Unidos, plena soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz, un fin a las sanciones y la liberación de activos iraníes incautados.
Mientras las conversaciones siguen cruzando mensajes, el alto el fuego —calificado de frágil— volvió a ser puesto a prueba. Un dron provocó un pequeño incendio en un barco frente a Qatar, y los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait reportaron entradas de drones a su espacio aéreo. Las autoridades de los EAU dijeron que derribaron dos drones y atribuyeron el hecho a Irán, aunque en ese momento no se reportaron víctimas ni nadie se atribuyó la responsabilidad de los ataques.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar describió el episodio contra el barco como una “peligrosa e inaceptable agudización” que amenaza la seguridad de las rutas de comercio marítimo y los suministros vitales en la región. El Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, por su parte, no ofreció detalles sobre el propietario ni el origen del navío. En Kuwait, el portavoz del Ministerio de Defensa saudita Abdulaziz Al Otaibi dijo que las fuerzas respondieron a los drones, pero no indicó de dónde provenían.
El despacho también enmarca el intercambio en la guerra iniciada el 28 de febrero con una ofensiva estadounidense e israelí, señalando que Irán y organizaciones armadas aliadas, incluido el grupo político-paramilitar Hezbollah en Líbano, han utilizado drones para atacar desde el inicio del conflicto. En paralelo, la advertencia desde Irán se mantiene sobre la posibilidad de atacar infraestructura o provocar represalias en la región.
En Washington, el empeño por mantener la vía diplomática se expresó a través del embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, quien dijo a la cadena ABC que Trump les está dando “todas las oportunidades que podamos antes de volver a las hostilidades”. Antes de ese marco, sin embargo, el rechazo del mandatario a la respuesta iraní dejó el proceso en pausa y sin señales de una convergencia inmediata sobre los términos del alto el fuego.
La tensión incluye además la cuestión del uranio altamente enriquecido y el tema de la protección de esos materiales. La agencia nuclear de la ONU dijo que Irán tiene más de 440 kilogramos (970 libras) enriquecidos a una pureza del 60%, “lo que sólo está a un breve paso técnico de poder ser utilizado en armamento”. En una entrevista difundida el sábado por la noche, un portavoz militar iraní señaló que las fuerzas están “totalmente preparadas” para proteger los sitios de almacenamiento y consideró posible que intenten “robarlo” mediante infiltración o operaciones aerotransportadas en helicóptero, según el general de brigada Akrami Nia en declaraciones a IRNA.
Al mismo tiempo, el tema del bloqueo marítimo y la apertura de Ormuz permanece en el centro de la negociación. Desde el inicio de la guerra, Irán ha bloqueado en gran medida la vía marítima estratégica para el flujo mundial de petróleo, gas natural y fertilizantes, según el reporte. Estados Unidos, a su vez, dijo que bloqueó puertos iraníes desde el 13 de abril, y afirmó que ha hecho retroceder a 61 buques comerciales y ha inutilizado cuatro; también indicó que el viernes atacó dos petroleros iraníes que, según denunció, intentaban violar el bloqueo. La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán dijo que cualquier ataque contra petroleros iraníes o buques comerciales será respondido con un “fuerte ataque” contra bases estadounidenses en la región y barcos enemigos.
La cobertura también muestra cómo la cuestión nuclear y la logística de la negociación se cruzan con posturas de terceros. En un extracto de una entrevista con CBS difundido el domingo, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu dijo que la guerra no ha terminado porque el uranio enriquecido necesita ser sacado de Irán, y atribuyó a Trump la idea de “Quiero entrar ahí”. El presidente ruso Vladímir Putin, por su parte, afirmó el sábado que la propuesta de Moscú para sacar uranio enriquecido de Irán para ayudar a negociar un acuerdo sigue sobre la mesa.
En paralelo a los términos de un eventual alto el fuego, el intercambio diplomático incluye roces sobre seguridad marítima. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán Kazem Gharibabadi advirtió contra un plan franco-británico destinado a apoyar la seguridad marítima en Ormuz tras el fin de las hostilidades, diciendo que la presencia de buques franceses y británicos —o los de cualquier otro país— para cualquier cooperación con acciones ilegales de Estados Unidos en Ormuz recibirá una respuesta “decisiva e inmediata” por parte de las fuerzas armadas. El presidente francés Emmanuel Macron respondió que no se trataría de un despliegue militar sino de una misión internacional para asegurar el transporte marítimo una vez que las condiciones lo permitan.
Además, en la última semana hubo varios ataques contra barcos en el golfo Pérsico, y una iniciativa estadounidense para “guiar” navíos a través del estrecho fue puesta en pausa rápidamente. También se mencionaron hallazgos iniciales anunciados por el gobierno surcoreano: una investigación señaló que dos objetos no identificados golpearon el buque HMM NAMU, operado por Corea del Sur, con aproximadamente un minuto de diferencia mientras estaba anclado en Ormuz la semana pasada, causando una explosión y un incendio; las autoridades aún no han determinado quién es el responsable.