Definiciones y recomendaciones que el panel quiere ver en su informe final
La Comisión de Libertad Religiosa creada por el presidente Donald Trump se encuentra todavía elaborando su informe final, pero en su más reciente reunión, celebrada en abril, sus integrantes presentaron con poca disidencia listas de prioridades para el documento. Según la descripción de la reunión, las recomendaciones reflejan lo que consideran una definición amplia de libertad religiosa entre sectores católicos conservadores y evangélicos: ampliar caminos para la expresión religiosa en escuelas públicas, ampliar oportunidades para que grupos basados en la fe reciban dinero público y permitir exenciones religiosas en temas que van desde el derecho laboral y las lecciones en el aula hasta mandatos de atención médica.
El relato indica que, en esa sesión, los comisionados discutieron casos y solicitudes que conectan la libertad religiosa con conflictos en educación, trabajo y salud. Entre los ejemplos mencionados se incluyó a un miembro del panel que pidió una Medalla Presidencial de la Libertad para un panadero que se negó a elaborar un pastel de bodas para una pareja del mismo sexo. También se mencionaron pedidos de intervenciones judiciales vinculadas a padres amish que luchan contra requisitos de vacunación de Nueva York y a monjas católicas que impugnan un requisito de ese estado para que se adapten a identidades de género de pacientes de cuidados paliativos.
La grabación de Patrick y el choque con la idea de separación Iglesia-Estado
El debate interno también tocó el núcleo doctrinal de la separación entre Iglesia y Estado. En la reunión, el presidente de la comisión, Dan Patrick, pidió una línea telefónica federal con una grabación automatizada que incluye la frase: “No existe separación entre la Iglesia y el Estado”. El informe de la sesión agrega que, durante la discusión, nadie en el encuentro discrepó cuando Patrick expresó una postura similar.
El material citado precisa que Patrick—republicano y vicegobernador de Texas—ha cuestionado repetidamente un concepto incorporado en la jurisprudencia del Tribunal Supremo. En la reunión de abril, afirmó: “Tenemos que decir que no existe separación entre la Iglesia y el Estado”, y lo calificó como “una mentira”. También propuso imprimir “un millón de calcomanías para parachoques” con ese mensaje, con el acuerdo unánime de los presentes en el panel, según el recuento.
Dudas de críticos y una demanda sobre pluralismo en el panel
Críticos de la comisión han dicho que el organismo encarna una perspectiva unilateral cercana a los simpatizantes de Trump y que pone en riesgo una separación constitucional ya establecida entre Iglesia y Estado. Parte de esas objeciones se vinculan con la composición del panel: una demanda presentada por una coalición interreligiosa progresista sostiene que la comisión no cumple con una ley federal que exige que los paneles asesores incluyan miembros y puntos de vista diversos.
La demanda—según el recuento—reproduce críticas de que la mayoría de los comisionados son clérigos y comentaristas cristianos conservadores, y que uno es un rabino judío ortodoxo. La coalición también sostiene que muchos encuentros de la comisión se realizaron en el Museo de la Biblia en Washington, una institución dirigida por cristianos. En respuesta, el gobierno republicano pidió a un tribunal federal que desestime la demanda, invocando tecnicismos legales y argumentando que la ley no define con precisión cómo debe equilibrarse de manera justa la comisión ni qué puntos de vista deberían estar representados.
Armonía aparente, excepción por expulsión de una comisionada
Aunque el relato subraya que hubo poca disidencia durante el intercambio de prioridades, menciona un episodio destacado de ruptura interna. Una comisionada, Carrie Prejean Boller, fue expulsada en febrero tras una polémica audiencia sobre antisemitismo. Dan Patrick dijo que Prejean Boller intentó “secuestrar” la audiencia, en la que—según la descripción—tuvo diálogos ríspidos con testigos sobre la definición de antisemitismo y defendió a la comentarista Candace Owens al negar su historial de declaraciones antisemitas.
El reporte señala que Prejean Boller, de fe católica, sostuvo que fue expulsada injustamente por expresar sus creencias. En otras audiencias, testigos describieron choques con normas laborales que, según dijeron, entraban en conflicto con valores religiosos conservadores sobre género, aborto, vacunas contra el COVID-19 y otros temas. Algunos testigos afirmaron que se les impidió—al menos temporalmente—mostrar un símbolo religioso en el trabajo o intentar cantar una canción cristiana en un concurso de talentos escolar.
Qué dijeron testigos judíos y qué critican desde fuera
En la audiencia dedicada al antisemitismo, el material describe que testigos judíos hablaron de acoso y amenazas en protestas propalestinas contra Israel en campus. El reporte también indica que la comisión escuchó testimonios de hindúes, musulmanes, sijs y de otras confesiones. Aun así, los críticos dijeron que el panel se enfocó principalmente en agravios políticos de cristianos conservadores y de la derecha.
Entre esos críticos se menciona al reverendo Paul Brandeis Raushenbush, presidente de la progresista Interfaith Alliance, quien dijo que las omisiones del panel son tan significativas como lo que el panel eligió abordar. Señaló que la comisión no abordó adecuadamente asuntos como medidas antimusulmanas en Texas y otros lugares, ni el aumento del antisemitismo en la derecha, “no solo en la izquierda”, según el relato.
Peticiones sobre escuelas, vacunas, trabajo y atención médica
El material también coloca el foco en el tipo de cambios que varios comisionados pidieron tras escuchar testimonios. Se describe que Patrick ha defendido la oración y la exhibición de los Diez Mandamientos en escuelas públicas. En el reporte se incluye que, al hablar con sus colegas comisionados, dijo: “No tengo ninguna mala intención hacia nadie que no crea en ningún tipo de fe”. A la vez, agregó que le preocupaba que ciertas organizaciones “son impulsadas por alguna ideología y empujadas por la cuenta bancaria de alguien que quiere sacar a Dios de nuestro país”, y señaló que “Tenemos que responder”.
El recuento indica que, en otros temas, varios comisionados pidieron exigir que escuelas y lugares de trabajo coloquen avisos sobre los derechos de expresión religiosa y exenciones. También se menciona una solicitud para restablecer el pago completo y los beneficios de pensión para militares dados de baja por negarse a recibir la vacuna contra el COVID-19.
Voces religiosas y pedidos para cambios de política pública
Otros testimonios citados en la descripción provienen de líderes y organizaciones que pidieron ajustes a políticas federales o estatales. El obispo Robert Barron, de la diócesis católica de Winona-Rochester, Minnesota, pidió que grupos religiosos como Catholic Charities reciban dinero federal sin ceder en enseñanzas tradicionales de la Iglesia sobre la familia. El material agrega que Barron dijo que inmigrantes católicos detenidos deberían recibir un trato humano y acceso a sacramentos, y que agentes de inmigración no deberían interrumpir servicios de culto durante acciones de aplicación de la ley.
También se menciona a Kelly Shackelford, presidente y director ejecutivo de First Liberty Institute, quien pidió nuevos requisitos para que gobiernos paguen todas las facturas legales si pierden un caso de libertad religiosa. El reporte lo atribuye como una forma de ayudar a personas con falta de recursos para demandar: “Eso sería un enorme cambio de poder a favor de los ciudadanos”, manifestó, según lo citado en el resumen del artículo.
Actos previstos vinculados al panel
El relato además describe que, en un entrelazamiento adicional de iniciativas vinculadas a Trump, varios miembros de la Comisión de Libertad Religiosa tienen previsto participar en un acto de oración el 17 de mayo para conmemorar el próximo 250mo aniversario de la independencia del país. El reporte indica que algunos de ellos también participaron en un maratón de lectura de la Biblia realizado principalmente en el Museo de la Biblia.
La cobertura de temas religiosos de The Associated Press recibe apoyo mediante la colaboración de la AP con The Conversation US, con financiación de Lilly Endowment Inc. La AP es la única responsable de este contenido.