El Ejército de Estados Unidos informó el lunes que realizó un nuevo ataque contra una embarcación en el océano Pacífico oriental, en el que murieron dos personas. Según la información divulgada por las fuerzas armadas, el objetivo habría estado vinculado al tráfico de drogas.

De acuerdo con el anuncio, el operativo del lunes se produjo en el marco de una campaña que el gobierno del presidente Donald Trump ha descrito como una escalada contra los cárteles latinoamericanos que operan en rutas hacia Estados Unidos. La campaña se ha extendido por más de siete meses y ha continuado mientras el aparato militar estadounidense ha estado concentrado, desde hace alrededor de un mes y medio, en la guerra en Irán.

El Comando Sur de Estados Unidos informó que el lunes llevó a cabo el ataque como parte de un patrón de operativos recientes. El anuncio se dio además como el segundo día consecutivo en que el Comando Sur divulgó un ataque: el domingo, informó que el día anterior destruyó dos embarcaciones en el Pacífico, dejando cinco muertos y un sobreviviente.

Las fuerzas armadas repitieron en su nuevo comunicado su explicación general de que atacaron a presuntos narcotraficantes a lo largo de rutas conocidas para el contrabando. Sin embargo, en el mismo reporte no aportaron evidencia que demostrara que la embarcación atacada estuviera transportando drogas.

El reporte del lunes también vinculó la secuencia con el contexto político más amplio de la administración Trump. La campaña de ataques se presentó como una respuesta para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y las sobredosis que, según el gobierno, han cobrado la vida de miles de estadounidenses.

En la divulgación pública del operativo, las fuerzas armadas indicaron que publicaron un video en X en el que se ve una pequeña embarcación seguida de una explosión y humo que salen del bote. Con ello, la confirmación pública del gobierno se sustentó en material audiovisual, sin que el reporte incluyera, al menos en esa descripción, evidencia sobre la carga del barco.

Trump ha enmarcado estos operativos como parte de un “conflicto armado” contra cárteles latinoamericanos y ha justificado los ataques como una medida necesaria para contener el tráfico. Al mismo tiempo, el reporte señala que el gobierno ha presentado pocas pruebas para sustentar sus afirmaciones de que está enfrentando a “narcoterroristas”.

El presidente también pareció conectar el anuncio del lunes con amenazas adicionales contra Teherán, en un contexto en el que entró en vigor un bloqueo a puertos iraníes. En su plataforma Truth Social, Trump escribió: “Advertencia: Si alguno de estos barcos se acerca a nuestro bloqueo, será eliminado de inmediato, usando el mismo sistema de muerte que usamos contra los traficantes de drogas en embarcaciones”.