Alto el fuego en riesgo mientras crece la presión en Ormuz y Líbano
El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, destinado a pausar combates y sostener conversaciones de paz, apareció frágil el miércoles después de que Irán cerró nuevamente el estrecho de Ormuz. La medida se produjo en respuesta a ataques israelíes en Líbano, según el despacho, y elevó la presión sobre la Casa Blanca para lograr una reapertura de la vía fluvial mientras el gobierno de Donald Trump buscaba mantener en marcha los diálogos.
Mientras el cierre de Ormuz afectaba una ruta crítica para el comercio de petróleo y gas, Israel intensificó sus operaciones contra Hezbollah en Líbano. El reporte señaló que se alcanzaron sin previo aviso varias zonas comerciales y residenciales de Beirut en los ataques de ese día, en lo que se describió como una de las jornadas más mortíferas de la guerra más reciente entre Israel y Hezbollah.
Las cifras publicadas por el Ministerio de Salud de Líbano aumentaron el nivel de alarma. El ministerio informó que 182 personas murieron en los ataques israelíes del miércoles, la cifra más alta de muertes en un solo día desde que comenzó la confrontación entre Israel y Hezbollah.
En la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt calificó el cierre del estrecho como “completamente inaceptable” y reiteró las “expectativas y exigencias” de Trump para que se reabra el canal. En esa misma línea, el reporte indicó que el gobierno estadounidense exigió la reapertura mientras intentaba conservar el impulso de conversaciones que varios gobiernos describieron como un alivio tras el anuncio del acuerdo.
Del lado iraní, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvo que las conversaciones previstas eran “irrazonables” porque Washington violó tres de 10 condiciones planteadas por Teherán. También se difundieron pronunciamientos en redes sociales contra los ataques israelíes a Hezbollah, incluido un mensaje en el que se mencionó una supuesta incursión de drones en el espacio aéreo iraní después de la entrada en vigor de la tregua.
Otros funcionarios iraníes insistieron en que el fin de la guerra en Líbano formaba parte del acuerdo de alto el fuego con Estados Unidos. Abbas Araghchi, ministro de Relaciones Exteriores, dijo que el cese de hostilidades en Líbano era parte del pacto, aunque el informe consignó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguraron que la tregua no abarcaba a Líbano.
La disputa sobre el alcance de la tregua se dio en medio de información incompleta sobre sus detalles. El despacho señaló que, incluso antes de la nueva ola de violencia, varios elementos del pacto seguían sin conocerse con precisión por la divergencia entre las versiones de las partes.
Con el estrecho de Ormuz, el reporte indicó que Irán exige a los transportistas peajes de hasta 1 dólar por barril para la salida de petróleo, y que los buques petroleros más grandes pueden transportar hasta 3 millones de barriles. También citó datos de Windward que apuntaron que sólo 11 embarcaciones cruzaron el estrecho el miércoles, aproximadamente el mismo número que en días anteriores, y subrayó que no estaba claro si los barcos se sentirían seguros para navegar o si el tráfico marítimo se había reanudado.
El futuro de los programas nucleares y de misiles iraníes permaneció como otro foco de incertidumbre. Aunque el despacho señaló que Estados Unidos e Israel han presentado esas capacidades como una justificación clave para la guerra, Trump dijo que su gobierno trabajaría con Irán para “desenterrar y retirar” el uranio enriquecido enterrado tras ataques conjuntos en junio; Irán no confirmó esa afirmación en el momento descrito. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que las fuerzas estadounidenses e israelíes lograron una “victoria militar con V mayúscula” y que el ejército iraní ya no representaba una amenaza importante para las fuerzas estadounidenses ni para la región, mientras el ejército iraní dijo que su país obligó a Israel y a Estados Unidos a aceptar “condiciones propuestas” y a rendirse.
Mientras tanto, en el terreno, las hostilidades parecieron reanudarse después del anuncio del alto el fuego, según el reporte. Poco después de la notificación, Bahrein, Israel, Kuwait, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos emitieron avisos por misiles disparados desde Irán. Se describió que el fuego se detuvo por un tiempo, pero luego los combates parecieron continuar, incluyendo reportes de ataques a infraestructura energética y de interceptaciones de drones y misiles por defensas antiaéreas en el Golfo.
Con las negociaciones en marcha, el informe señaló que la Casa Blanca dijo que Vance encabezaría el equipo negociador estadounidense y que Pakistán, que albergaría el diálogo, indicó que la conversación podría iniciar en Islamabad a partir del viernes. Además, se informó que el enviado personal de António Guterres llegó a Irán para sostener conversaciones sobre “el camino a seguir”, en un contexto en el que varias partes buscaban definir si el alto el fuego cubriría el conflicto en Líbano y bajo qué términos se reabriría el estrecho de Ormuz.