El presidente estadounidense Donald Trump anunció el martes que dará marcha atrás a sus amenazas de lanzar ataques devastadores contra Irán después de que Washington y Teherán acordaron una tregua de dos semanas, con la reapertura del estrecho de Ormuz incluida dentro del plan. En el relato de AP, Trump tomó ese giro hacia la desescalada cuando faltaban menos de dos horas para que se cumpliera el plazo que había fijado para que Teherán capitulara o enfrentara ataques contra puentes y centrales eléctricas, descritos por la administración como destinados a destruir la “civilización” iraní.
Según el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, el gobierno iraní aceptó el alto el fuego y comenzaría negociaciones con Estados Unidos en Pakistán a partir del viernes. AP señaló que ninguno de los dos países indicó cuándo se daría inicio efectivo a la tregua, y que a primera hora del miércoles continuaban los ataques en Israel, Irán y en toda la región.
En Israel, el anuncio de Washington y Teherán no se recibió como un “cierre total” del conflicto. El primer ministro Benjamin Netanyahu apoyó la decisión de Trump de suspender los ataques, con una condición: que Irán reabra de inmediato el estrecho de Ormuz y detenga todos los ataques contra Estados Unidos, Israel y países de la región. En ese mismo comunicado, la oficina de Netanyahu añadió que Israel también apoya los esfuerzos de Washington para asegurar que Teherán “ya no sea una amenaza nuclear”.
La tregua también incluye un componente sobre Líbano. AP informó que, según el primer ministro de Pakistán —que ha mediado en las conversaciones—, el acuerdo prevé que Israel y Hezbollah pongan fin a sus combates en Líbano. Pero Netanyahu precisó el miércoles que el acuerdo no cubre los combates contra Hezbollah en ese país, dejando en el aire el alcance real del alto el fuego en una zona donde Israel libra combates contra miembros de Hezbollah.
El proceso de negociación, además, quedó rodeado de incertidumbre por la manera en que Irán presentó una propuesta de alto el fuego de diez puntos que serviría de base para las conversaciones. AP señaló que Irán divulgó versiones diferentes del plan: en la versión en farsi aparecía la frase “aceptación de enriquecimiento” para el programa nuclear, mientras que en las versiones en inglés compartidas con la prensa esa frase no figuraba. Trump había descrito el plan en un momento previo como “viable” cuando dijo que Irán había propuesto los diez puntos para poner fin a la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron en febrero, y luego calificó esa propuesta de fraudulenta, diciendo que poner fin al programa nuclear de Irán había sido uno de los principales objetivos de la guerra.
En Teherán, el anuncio de la tregua también provocó una reacción en las calles. AP indicó que manifestantes progubernamentales salieron el miércoles en la capital iraní con consignas de “¡Muerte a Estados Unidos, muerte a Israel, muerte a los que transigen!” y que durante la marcha prendieron fuego a banderas de Estados Unidos e Israel. El despacho describió esa movilización como un reflejo de la ira persistente en sectores de línea dura que se habían preparado para lo que muchos asumían sería una batalla “apocalíptica” con Estados Unidos.
En paralelo al alto el fuego, la reapertura del estrecho de Ormuz plantea detalles operativos que, según AP, permanecían parcialmente poco claros. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que su país permitirá la navegación en el estrecho bajo gestión militar iraní. AP señaló que en ese plan también se contemplaba que tanto Irán como Omán cobren cuotas a las embarcaciones que naveguen por la vía, y citó a un funcionario regional que habló bajo condición de anonimato para explicar que Irán usaría los fondos recaudados para la reconstrucción. Además del control y las cuotas del estrecho, AP indicó que entre las demandas de Irán para poner fin a la guerra se encuentran el retiro de fuerzas estadounidenses de la región, el levantamiento de sanciones y la liberación de activos congelados.
Mientras se desarrollaba el anuncio diplomático, AP describió cómo la guerra no se detuvo de manera uniforme desde el primer momento. Reportes mencionaron alertas de misiles a primera hora del miércoles en Emiratos Árabes Unidos, Israel, Arabia Saudí, Bahrein y Kuwait, y Abu Dabi informó sobre un incendio en una instalación de procesamiento de gas después de un ataque iraní. AP también dijo que Israel continuaba sus ataques contra Irán, con la afirmación atribuida a un oficial militar israelí que habló bajo condición de anonimato, mientras que Irán mantenía su ofensiva contra Israel. En la descripción del despacho, las fuerzas armadas de Estados Unidos suspendieron las operaciones ofensivas contra Irán, aunque continuaron acciones defensivas.
AP agregó que el martes Israel atacó una instalación petroquímica iraní en Shiraz por segundo día consecutivo y, después, informó que también bombardeó puentes en varias ciudades que —según dijo— eran usados por fuerzas iraníes para transportar armamento y equipo militar. En el terreno de los costos humanos, el despacho afirmó que más de 1.900 personas han muerto en Irán desde el inicio de la guerra, pero que el gobierno no ha actualizado la cifra desde hace varios días; en Líbano, dijo que más de 1.500 personas han muerto y que más de 1 millón han sido desplazadas, con once soldados israelíes fallecidos en los combates allí. En otros países árabes del Golfo Pérsico y en la Cisjordania ocupada, AP señaló la muerte de más de una veintena de personas, además de 23 decesos en Israel y 13 militares estadounidenses.
Finalmente, AP informó que Trump indicó que tomó la decisión de extender o revertir el curso de sus amenazas “basándose en sus conversaciones” con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y con el general Asim Munir, jefe del ejército paquistaní. Horas antes, Sharif había publicado en la red social X un llamado a Trump a extender su plazo dos semanas para permitir que avanzara la diplomacia, y también pidió que Irán mantuviera abierto el estrecho de Ormuz dos semanas.