La historia comenzó el 24 de marzo, cuando una excursionista cayó desde una cascada de 55 metros en el agreste bosque de Nueva Zelanda, en la Costa Oeste de la Isla Sur. Rescatistas sacaron a la mujer gravemente herida sin su perra Molly, y la búsqueda del animal se extendió días después mientras el caso se concentraba en estabilizar a su dueña.
El rescate del helicóptero se llevó a cabo en el marco de esa continuidad. El 24 de marzo, un helicóptero de rescate encontró a Jessica Johnston con moretones y laceraciones tras la caída en un punto rocoso de la cascada. Molly, en cambio, siguió desaparecida, y el animal no fue localizado en ese primer momento.
Según el reporte, la border collie fue hallada el 31 de marzo desaliñada y hambrienta, a apenas unos metros del lugar donde los equipos localizaron a Johnston. El reencuentro se produjo horas después del rescate del animal y estuvo marcado por la emoción de la dueña, todavía afectada por las heridas de la caída.
Matt Newton, propietario y operador de Precision Helicopters New Zealand, explicó que él mismo se involucró en la búsqueda y que, a pesar de varios intentos, no logró encontrar señales de Molly en la zona de la cascada donde el animal desapareció. Newton dijo: “Me puse en contacto con ella en el hospital y le dije que iría a echar un vistazo para buscar a su perra. Fui varias veces y no hubo resultado”.
Con ese resultado, Newton y su familia lanzaron una recaudación de fondos para ampliar el esfuerzo de búsqueda. Ofertas y donaciones llegaron de forma masiva: la ayuda prometida por desconocidos superó los 11.000 dólares neozelandeses (6.300 dólares), dinero que permitió financiar tres horas adicionales de helicóptero con equipo de imagen térmica. Newton indicó que ese apoyo cubrió, en total, el despliegue para buscar con un método que no había dado resultados antes.
El martes, el piloto partió hacia la zona con una enfermera veterinaria, buscadores voluntarios y un can llamado Bingo. Newton describió cómo el uso de la imagen térmica cambió el ritmo de la búsqueda: “Nos sacamos el premio gordo en aproximadamente una hora”. Añadió que, a medida que avanzaban río arriba, pudieron ver a la perra en la imagen térmica y luego también a simple vista.
De acuerdo con el mismo relato, el descenso del helicóptero permitió que un voluntario bajara con Bingo para ayudar a atraer a Molly a un lugar seguro y mantenerla tranquila. Newton señaló que no estaba claro si la perra también había caído desde la cascada o si finalmente logró llegar por su cuenta hasta el sitio donde Johnston fue hallada con la caída ya ocurrida.
Newton dijo que cree que Molly sobrevivió comiendo animales salvajes durante su semana en la naturaleza. También afirmó: “Creo que ella sabía lo que estábamos haciendo”, y agregó que “se portó muy bien. No salió corriendo y estaba contenta de que la rescataran”. El piloto indicó además que Molly estaba en “sorprendentemente buen estado” y que, tras la localización, el equipo celebró sin formalidades: “En cambio, simplemente hicimos una gran barbacoa y todos abrazamos a Molly”.
Horas después del rescate, Johnston llegó para un reencuentro con lágrimas. Newton comentó entonces que recuperar a su perro “acelera un poco el proceso de recuperación” para su dueña, según su experiencia.