La AP informó desde Dubái que dos aviones militares de Estados Unidos fueron derribados el viernes en incidentes separados en Irán, en lo que funcionarios y reportes describieron como una escalada en una guerra que se inició hace casi cinco semanas. En un caso, un tripulante fue rescatado; en el otro, al menos otro integrante de la tripulación permanecía desaparecido, según detalles compartidos por funcionarios bajo condición de anonimato por tratarse de una situación militar delicada.

El primer incidente ocurrió después de que el ejército estadounidense desarrollara una operación de búsqueda, de acuerdo con un funcionario estadounidense y uno israelí, así como con tres personas familiarizadas con el caso que confirmaron que se estaba llevando a cabo una búsqueda. Los funcionarios no dieron detalles oficiales del suceso ni de la identidad del personal afectado, pero sí indicaron que un tripulante fue rescatado.

De acuerdo con la información reportada a la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, el Pentágono notificó que se desconocía el estatus de un segundo militar después de recibir notificación de “una aeronave derribada” en Oriente Medio. Un correo electrónico del Pentágono obtenido por The Associated Press reflejó que el aviso se dio sin proporcionar más detalles. Al cierre de la información, el Pentágono no respondió a solicitudes repetidas de comentarios.

En paralelo, medios estatales iraníes informaron que un avión A-10 estadounidense se estrelló en el golfo Pérsico luego de ser alcanzado por fuerzas de defensa iraníes. Antes de conocerse el rescate en el primer incidente, también hubo declaraciones y publicaciones en redes sociales que mostraban drones, aeronaves y helicópteros estadounidenses sobre la región montañosa donde un canal afiliado a televisión estatal iraní había dicho que al menos un piloto se habría lanzado del avión. Ese presentador instó a la población a entregar a cualquier “piloto enemigo” a la policía y prometió una recompensa, mientras el destino del personal no estaba de inmediato esclarecido.

La AP también señaló que, en el mismo marco de intercambios informativos, un funcionario estadounidense dijo bajo anonimato que no estaba claro si el avión se estrelló o fue derribado, ni si Irán estuvo involucrado; tampoco se conocía en ese momento el estatus de la tripulación ni exactamente dónde cayó la aeronave. La agencia subrayó además que sería la primera vez que Estados Unidos pierde una aeronave en territorio iraní durante el conflicto, y que el episodio se produjo apenas dos días después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara en un discurso transmitido a nivel nacional que Estados Unidos ha “vencido y diezmado por completo a Irán” y que “iba a terminar el trabajo, y lo vamos a terminar muy rápido”.

El derribo de aviones llegó al mismo tiempo que Irán disparó el viernes contra objetivos en varios puntos de Oriente Medio, manteniendo la presión sobre Israel y sus vecinos del golfo pese a las afirmaciones de Estados Unidos e Israel de que las capacidades militares iraníes han quedado prácticamente destruidas. La AP vinculó el episodio con la situación del estrecho de Ormuz, controlado por Irán, y recordó que, en tiempos de paz, por esa vía transita una quinta parte del petróleo y gas natural que se comercializa en el mundo.

En el terreno de los daños y objetivos, la AP informó que la noticia del avión de combate estadounidense se dio después de que la refinería kuwaití de Mina al-Ahmadi fuera atacada por Irán. Kuwait Petroleum Corp. informó que bomberos intentaban controlar varios incendios, y que el país también señaló que un ataque iraní causó “daños materiales” en una planta desalinizadora, instalaciones que proporcionan gran parte del agua potable consumida en los estados del golfo. En Baréin, las sirenas de alerta advirtieron de ataques iraníes; Arabia Saudí anunció que destruyó varios drones iraníes e Israel reportó la llegada de misiles.

La AP agregó que las autoridades de Emiratos Árabes Unidos cerraron un yacimiento de gas luego de que, según reportes, la intercepción de un misil arrojara escombros y causara un incendio. Asimismo, activistas dijeron que hubo ataques en las cercanías de Teherán y en Isfahán, en el centro de Irán, aunque no estaba claro qué objetivos habían sido alcanzados. En Líbano, donde Israel ha lanzado una invasión terrestre, la agencia informó que un ataque israelí contra fieles que salían de las oraciones del viernes cerca de Beirut mató a dos personas, según la Agencia Nacional de Noticias.

En la dimensión humana y el impacto regional más amplio, el despacho reportó que más de 1.900 personas han muerto en Irán desde que la guerra comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel. También indicó que más de dos docenas de personas han perdido la vida en el golfo Pérsico y en Cisjordania, que 19 decesos se han reportado en Israel y que 13 militares de Estados Unidos han muerto; en Líbano, sostuvo que más de 1.300 personas fallecieron y que más de un millón fueron obligadas a abandonar sus hogares, con 10 soldados israelíes muertos.

La AP señaló finalmente que los líderes mundiales han tenido dificultades para poner fin al “estrangulamiento” de Irán sobre el estrecho de Ormuz, y que se esperaba que el Consejo de Seguridad de la ONU abordara el asunto el sábado. También citó oscilaciones en el mensaje de Trump sobre si Estados Unidos abriría la vía marítima, incluyendo una publicación en redes sociales en la que dijo que “con un poco más de tiempo, podemos fácilmente abrir el estrecho de Ormuz, tomar el petróleo y hacer una fortuna”, y recordó que, con el estrecho cerrado, el precio del crudo Brent rondaba los 109 dólares el viernes, 50% más que el precio al inicio de la guerra, cuando Irán comenzó a restringir el tráfico.