Pakistán anunció el domingo que pronto será anfitrión de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, en medio de una guerra regional que ya ha provocado desplazamientos masivos y que también ha sacudido la economía energética al poner al estrecho de Ormuz en el centro del conflicto. El anuncio se produjo sin confirmación inmediata de participación por parte de Washington o Teherán, y aún no estaba claro si el diálogo sería directo o mediado, según el reporte.
El ministro de Asuntos Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, afirmó que tanto Irán como Estados Unidos habían expresado su confianza en que Pakistán facilite las conversaciones, y dijo que el país se sentiría “honrado de ser anfitrión y facilitar conversaciones significativas… en los próximos días”. El anuncio se produjo después de reuniones en Islamabad de altos diplomáticos de Turquía, Egipto y Arabia Saudí, tras las cuales, de acuerdo con la información disponible, los diplomáticos partieron hacia sus países de origen y se había indicado que las conversaciones previstas continuarían el lunes.
La cancillería paquistaní no respondió a preguntas, y la misión de Irán ante Naciones Unidas rechazó hacer comentarios. En el reporte, se señaló que Islamabad ha surgido como mediador por mantener relaciones relativamente buenas con Washington y con Teherán, después de semanas en las que funcionarios paquistaníes describieron diplomacia silenciosa.
El canal diplomático anunciado por Pakistán se topó con escepticismo desde Irán. Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní, desestimó previamente las conversaciones en Pakistán al considerarlas una “tapadera”, después de que —según dijo— unos 2.500 marines estadounidenses entrenados para un desembarco anfibio llegaron a Oriente Medio. Qalibaf añadió, según medios estatales, que las fuerzas iraníes estaban “esperando la llegada de soldados estadounidenses sobre el terreno para prenderles fuego y castigar a sus socios regionales para siempre”.
En paralelo, Irán reiteró amenazas contra objetivos estadounidenses e israelíes en la región. El portavoz del comando conjunto de las fuerzas armadas iraníes, Ebrahim Zolfaghari, mencionó “ataques contra residencias de ciudadanos iraníes en varias ciudades” y otras “acciones maliciosas”, en el relato atribuido a medios estatales. Razzak Saghir al-Mousawi, un hombre de 71 años citado por el reporte al describir ataques aéreos mientras iraníes cruzaban hacia Irak, dijo: “No sabemos en qué momento podrían atacar nuestras casas… Defintivamente tengo miedo”.
Desde Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu indicó que las fuerzas armadas ampliarían su invasión de Líbano. En la información publicada, se detalló que el plan era expandir la “franja de seguridad existente” en el sur del país mientras se atacaba a Hezbollah, respaldado por Irán, aunque no se dieron más detalles. El reporte recordó que más de un millón de libaneses han sido desplazados durante la guerra y citó a Mohammad Doghman, quien calificó a Israel de “Estado expansionista”.
La presión sobre rutas energéticas y de transporte también apareció como un componente del cálculo estratégico. El conflicto ha puesto en riesgo suministros mundiales de petróleo, gas natural y fertilizantes, y ha afectado viajes aéreos, mientras el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz ha sacudido mercados y precios. El ingreso en la guerra de los insurgentes hutíes, respaldados por Teherán, podría además representar una amenaza para el transporte marítimo en el estrecho de Bab el-Mandeb, puerta al mar Rojo, según el despacho.
En el terreno militar, Israel informó que su fuerza aérea interceptó en la madrugada del lunes dos drones lanzados desde Yemen. El reporte también señaló que las fuerzas armadas israelíes dijeron que en las últimas 24 horas sus aviones lanzaron más de 120 municiones contra instalaciones de investigación, desarrollo y producción de armas en la capital iraní, mientras que la televisión estatal de Irán informó que se restableció la electricidad en zonas de Teherán afectadas por apagones tras ataques a instalaciones eléctricas. Los hutíes anunciaron su ingreso en la guerra actual y se atribuyeron el lanzamiento de un misil contra Israel el sábado, el cual también fue interceptado.
En términos diplomáticos, Egipto sostuvo que en las reuniones en Pakistán se busca un “diálogo directo” entre Estados Unidos e Irán. El canciller egipcio Badr Abdelatty dijo que, tras esa guerra, los dos países han comunicado en gran medida a través de mediadores, y que el conflicto comenzó con ataques de Washington e Israel durante conversaciones indirectas. Abdelatty añadió que en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del domingo no participaron la Casa Blanca ni el gobierno israelí.
Mientras tanto, el reporte describió que funcionarios iraníes han rechazado una “lista de acciones” de 15 puntos planteada por Estados Unidos como marco para un posible acuerdo de paz, y descartaron negociar bajo presión. La televisión estatal de Irán reportó, además, que Teherán redactó su propia propuesta de cinco puntos: detener los asesinatos de funcionarios iraníes, garantías contra futuros ataques, reparaciones y el “ejercicio de soberanía sobre el estrecho de Ormuz”. En el mismo contexto, el gobierno iraní flexibilizó restricciones a buques comerciales y acordó permitir que otros 20 buques con bandera paquistaní naveguen por la vía, como parte de un ajuste de condiciones, dijo el reporte citando a Asif Durrani, exembajador paquistaní en Irán. Un asesor de Emiratos Árabes Unidos, Anwar Gargash, pidió que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra incluya “garantías claras” de que los ataques iraníes contra vecinos no se repetirán, y solicitó compensación económica por ataques a infraestructura civil.
El despacho también registró amenazas vinculadas a universidades y a la investigación. Irán advirtió una intensificación después de ataques aéreos israelíes que alcanzaron varias universidades; la Guardia Revolucionaria dijo que Irán consideraría “blancos legítimos” a universidades israelíes y a sedes de universidades estadounidenses en la región si no se daban garantías de seguridad para universidades iraníes. “Si el gobierno de Estados Unidos quiere que sus universidades en la región sean eximidas, debería condenar el bombardeo” de universidades iraníes antes de las 12 del mediodía del lunes, aseguró la Guardia, según el reporte. La información incluyó que algunas universidades estadounidenses tienen campus en Qatar y Emiratos Árabes Unidos, y que la Universidad Americana de Beirut y la Universidad Libanesa Americana implementaron clases en línea como medida preventiva.
El reporte situó además el balance de víctimas en cifras que abarcan varios frentes. En Líbano, funcionarios indicaron que más de 1.200 personas han muerto; en Irán, las autoridades dijeron que más de 1.900 personas han muerto, mientras que Israel reportó 19 fallecidos. En Irak, donde grupos armados respaldados por Irán se integraron en el conflicto, murieron 80 miembros de las fuerzas de seguridad; en los Estados del Pérsico murieron 20 personas y en la Cisjordania ocupada se registraron cuatro fallecimientos. El despacho señaló que 13 militares estadounidenses han perdido la vida en la guerra.