El presidente Donald Trump enumeró cinco objetivos que Estados Unidos quiere alcanzar antes de poner fin a su guerra con Irán cerca de un mes después de que el conflicto comenzara el 28 de febrero. Según el reporteo de Associated Press, Trump ha sugerido que Washington podría “reducir” pronto sus operaciones, aun cuando varios propósitos clave siguen sin definirse o sin completarse.
En ese marco, Trump y su gobierno han defendido que la campaña aérea va por buen camino. La secretaria de prensa Karoline Leavitt dijo a reporteros que “Estamos muy cerca de cumplir los objetivos centrales de la Operación Furia Épica, y esta misión militar continúa sin pausa”, y agregó que la operación va “por delante de lo previsto y con un desempeño excepcional”.
Associated Press informó que el presidente esbozó la semana pasada cinco metas para la campaña aérea, aumentando respecto de las cuatro establecidas por su equipo desde el inicio del conflicto y de las tres que, por lo general, enumeraban el Pentágono y el secretario de Estado Marco Rubio. De acuerdo con la publicación, aunque la Casa Blanca sostiene que sus objetivos son claros e invariables, la lista de prioridades se ha ampliado y modificado mientras el conflicto repercute en la economía global, pone a prueba alianzas y deja preguntas abiertas sobre planificación, justificación y consecuencias.
En el primer objetivo, Trump dijo que Estados Unidos quiere “degradar por completo” la capacidad misilística iraní, incluyendo la meta de “destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles por completo”. El gobierno sostiene que esa capacidad se ha degradado de manera significativa, pero Irán sigue disparando misiles y drones, incluyendo varias andanadas contra Israel pese a que Trump había dicho que había negociaciones en marcha con la República Islámica.
El segundo objetivo, “destruir la base industrial de defensa de Irán”, apareció de forma más intermitente en la lista. Antes de la semana anterior, Trump y su gobierno a veces lo mencionaban como objetivo independiente, ligado a la descripción de “arrasar su industria de misiles por completo”, y el Pentágono generalmente lo incluye dentro del primer objetivo. El Comando Central de Estados Unidos señaló que los ataques incluyeron instalaciones de producción de armas y de fabricación de misiles y drones, pero, según AP, los operativos iraníes contra vecinos del Golfo Pérsico e Israel continúan.
El tercer objetivo que Trump mencionó apunta a “eliminar su Armada y su Fuerza Aérea”. Estados Unidos e Israel lograron rápidamente superioridad aérea en los cielos iraníes y, el jueves, el secretario de Defensa Pete Hegseth dijo que sus fuerzas han dañado o destruido más de 150 embarcaciones iraníes. Aun así, AP señala que después de que un submarino estadounidense torpedeara y hundiera un buque de guerra iraní a inicios de marzo, dos embarcaciones de la República Islámica —el IRIS Bushehr y el IRIS Lavan— atracaron en Sri Lanka e India y solicitaron ayuda; el reporte agrega que Estados Unidos no ha dado indicios de que las haya hundido o capturado desde entonces.
Sobre la parte naval, AP indica que la Guardia Revolucionaria iraní tiene su propia Armada y que utiliza embarcaciones más pequeñas para ataques en enjambre y para colocar minas. No está claro para la publicación cuánto queda de esa fuerza ni si ha sembrado minas, aunque los misiles iraníes siguen afectando el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
El cuarto objetivo consiste en “no permitir nunca que Irán se acerque siquiera a la capacidad nuclear”. AP describe que Trump cambió su enfoque durante el último año, tras declarar en junio que Estados Unidos había “aniquilado” el programa nuclear de Teherán y luego ver advertencias de que la República Islámica estaba a apenas semanas de fabricar una bomba. Según el reporteo, la prensa estatal iraní denunció ataques en instalaciones nucleares el viernes, incluyendo una planta de agua pesada y otra de producción de concentrado de uranio; Israel confirmó después que estuvo detrás del operativo.
El reporte de AP también señala que una preocupación clave es si Trump buscará incautar o destruir los alrededor de 440 kilos (970 libras) de uranio enriquecido que tiene Irán y que podría usarse para un arma atómica. Trump apuntó por primera vez el lunes que Estados Unidos recuperará ese uranio, presuntamente enterrado a gran profundidad bajo una planta en una montaña, pero dijo que solo ocurriría si Washington alcanza algún tipo de acuerdo con Teherán; expertos citados por AP dijeron que, sin permiso de Irán, la incautación sería una misión peligrosa y requeriría un despliegue considerable de tropas estadounidenses dentro del país.
El quinto objetivo, que Trump incorporó a su lista en un mensaje en redes sociales, se enfoca en “Proteger, al más alto nivel, a nuestros aliados de Oriente Medio” incluidos Israel, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait y otros. Trump escribió que el estrecho de Ormuz “tendrá que ser vigilado y controlado, según sea necesario”, por otras naciones que lo usan y agregó que “¡Estados Unidos no lo hará!”. AP indica que el país ya tiene miles de soldados en bases e instalaciones de la región, pero que no está claro cuánto estaría dispuesto Trump a asumir Washington para proteger a aliados de amenazas iraníes ni hasta dónde estaría dispuesto Estados Unidos a llegar para mantener abierto Ormuz.
De acuerdo con AP, Trump vaciló sobre si el país debe asumir responsabilidades en la vigilancia, y además amplió hasta el 6 de abril un plazo para que Irán reabra el paso o enfrente ataques a sus centrales eléctricas. Esta tensión se produce en paralelo a la afirmación de que Estados Unidos mantiene conversaciones con miembros del gobierno de Teherán para poner fin rápidamente al conflicto y reabrir Ormuz al tráfico marítimo, mientras que Irán insiste públicamente en que no negocia con la Casa Blanca.
AP también señala un punto adicional fuera de la lista de cinco objetivos: Trump ha hablado desde el inicio de la guerra sobre cambio de régimen, instando a la población iraní a “tomar el control de su gobierno” tras ataques que, según reportes previos, terminaron con la vida del líder supremo de Irán y gran parte de la cúpula dirigente. Sin embargo, ni Trump ni su gobierno han declarado explícitamente el cambio de régimen como un objetivo, pese a que quieren poner fin a los 47 años de dominio de la teocracia represiva. El presidente dijo el jueves que el régimen está “prácticamente diezmado” y, en una entrevista con Fox News Channel, señaló: “Realmente se podría decir que tenemos un cambio de régimen porque los han matado”.
Finalmente, AP informó que, aunque el presidente lo ha descrito como garantizar que “los aliados terroristas de la región” ya no puedan desestabilizar la región o atacar a fuerzas estadounidenses, funcionarios del gobierno han ofrecido pocas actualizaciones sobre el objetivo de cortar el apoyo a los grupos aliados de Irán. La Casa Blanca dijo en un comunicado que se mantiene como un objetivo clave y añadió que “los proxies apenas están presentando batalla porque nuestro Ejército de Estados Unidos es muy fuerte y letal”, mientras el reporte indica que no se explicó cómo Estados Unidos pretende frenar de manera permanente el respaldo de Teherán a esos grupos desde fuera de sus fronteras.