Irán instó el sábado a evacuar el puerto más activo de Oriente Medio y otros dos en los Emiratos Árabes Unidos, mientras la guerra que libra contra Estados Unidos e Israel entraba en su tercera semana.
En un comunicado divulgado en el contexto del conflicto, Teherán afirmó que Washington usó “puertos, muelles y escondites” en los EAU para lanzar ataques contra la isla de Jark, donde se encuentra la principal terminal que maneja las exportaciones de petróleo del país, sin aportar pruebas. Irán también pidió evacuar áreas de esos puertos donde, según dijo, se refugian fuerzas estadounidenses.
Horas después, no había señales de un ataque contra el puerto Jebel Alí de Dubái, el más activo de Oriente Medio, ni contra el puerto Jalifa en Abu Dabi. No obstante, restos de un dron iraní interceptado que impactaron una instalación petrolera provocaron un incendio en el tercer puerto, en Fujairah.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo a MS NOW que Estados Unidos atacó la isla de Jark y la de Abu Musa desde dos ubicaciones en los Emiratos: Ras Al-Jaimah y un lugar “muy cerca de Dubái”. Araghchi calificó esa situación como peligrosa y sostuvo que Irán “tratará de tener cuidado de no atacar ninguna zona poblada” en el lugar.
El Comando Central de Estados Unidos indicó que no tenía respuesta al alegato iraní. Por su parte, un asesor diplomático del presidente de los EAU, Anwar Gargash, señaló en redes sociales que el país tiene derecho a defenderse, pero añadió que “aún le da prioridad a la razón y la lógica, y continúa ejerciendo moderación”.
Aunque Irán ha lanzado cientos de misiles y drones contra vecinos árabes del golfo Pérsico durante la guerra, Teherán ha dicho que sus objetivos eran activos estadounidenses, incluso cuando se reportaron impactos o intentos de golpear blancos vinculados a objetivos distintos de los descritos como militares, como aeropuertos y campos petroleros.
El viernes, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que Washington “eliminó” sitios militares en la isla de Jark, y advirtió que la infraestructura petrolera podría ser la próxima si la República Islámica continúa impidiendo el paso de barcos por el estrecho de Ormuz. El sábado, Trump dijo que espera que China, Francia, Japón, Corea del Sur, el Reino Unido y otros países envíen buques de guerra para mantener el estrecho de Ormuz “abierto y seguro”.
En respuesta, Londres indicó que ya analiza con aliados una “variedad de opciones” para garantizar la navegación. En una publicación en redes sociales, Araghchi instó a los vecinos a “expulsar a los agresores extranjeros” y describió la exhortación de Trump como una “súplica”.
En paralelo, el mando militar conjunto de Irán reiteró su amenaza de atacar “infraestructuras petroleras y energéticas” vinculadas a Estados Unidos en la región si se golpea la infraestructura petrolera de la República Islámica. La agencia semioficial Fars reportó que los ataques estadounidenses no causaron daño a la infraestructura petrolera en la isla, y dijo que los blancos incluían una instalación de defensa aérea, una base naval, la torre de control del aeropuerto y el hangar de helicópteros de una empresa petrolera marítima.
El Comando Central de Estados Unidos, por su parte, indicó que destruyó instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de almacenamiento de misiles y otros sitios militares. Israel, que previamente anunció otra oleada de ataques contra infraestructura en Irán, dijo que su fuerza aérea alcanzó más de 200 blancos en las últimas 24 horas, incluidos lanzadores de misiles, sistemas de defensa y fábricas de armas.
El conflicto también se reflejó en Irak. Un misil impactó el sábado en un helipuerto dentro del complejo de la embajada de Estados Unidos en Bagdad. Hasta el momento, nadie se ha atribuido la autoría del ataque, que ocurrió en una instalación diplomática que ha sido atacada repetidamente con cohetes y drones lanzados por milicias alineadas con Irán.
Tras el incidente, el Departamento de Estado volvió a advertir a los ciudadanos estadounidenses en Irak que se vayan “ahora”, y que lo hagan por tierra, ya que no hay vuelos comerciales disponibles. Además, advirtió que Irán y grupos de milicias alineadas con Teherán “podrían seguir atacando” a ciudadanos, intereses e infraestructura de Estados Unidos.
En materia militar, un funcionario estadounidense anunció el viernes —bajo condición de anonimato— que 2.500 infantes de Marina de la 31ra Unidad Expedicionaria y el buque de asalto anfibio Tripoli fueron enviados a Oriente Medio. La nota agregó que las Unidades Expedicionarias de la Infantería de Marina pueden realizar desembarcos anfibios, pero también se especializan en reforzar la seguridad en embajadas, evacuar a civiles y brindar ayuda en desastres, y que el despliegue no indica necesariamente una operación terrestre.
El reporte señaló que satélites comerciales detectaron al Tripoli mientras navegaba cerca de Taiwán, por lo que aún le faltaría más de una semana para llegar a aguas de Irán. También indicó que, hace unos días, la Armada tenía 12 buques —incluido el portaaviones Abraham Lincoln y ocho destructores— operando en el mar Arábigo, y que se desconoce el número total de militares estadounidenses emplazados en tierra en Oriente Medio.
Además, el Departamento de Defensa de Estados Unidos identificó el sábado a seis militares que murieron cuando el avión militar de reabastecimiento en que viajaban se estrelló el jueves mientras apoyaba operaciones contra Irán. El oeste de Irak fue la zona del accidente, tras lo cual el Comando Central de Estados Unidos señaló que el choque siguió a un incidente no especificado que involucró a dos aeronaves en “espacio aéreo amigo”, mientras el otro avión aterrizó sin contratiempos.