Al ater—en medio de la sucesión en Irán y de una escalada militar descrita por Israel y el propio país—Donald Trump dijo el lunes en una conferencia de prensa que la guerra contra Irán podría acabar pronto, pero poco después dejó abierta la posibilidad de combates más intensos y vinculó la intensificación de la ofensiva a cualquier intento de Teherán de “detener el suministro mundial de petróleo”. Sus declaraciones generaron oscilaciones en los precios del crudo y en los mercados bursátiles de Estados Unidos, según el reporte de la Associated Press desde Dubái.

En la misma jornada, Trump fue explícito al describir el posible desenlace económico de la campaña: “Estamos poniendo fin a toda esta amenaza de una vez por todas, y el resultado serán precios más bajos del petróleo, precios del petróleo y el gas para las familias estadounidenses”, dijo, según el despacho. Momentos después, durante la rueda de prensa, el presidente insinuó que los “peores” combates todavía podrían estar por venir y advirtió que Estados Unidos intensificaría su ofensiva si Irán hace cualquier “intento por detener el suministro mundial de petróleo”.

La conversación de Trump se dio en un contexto inmediato de cambios políticos en Irán. La Associated Press informó que la selección del ayatolá Mojtaba Jamenei —de línea dura— como sucesor de su difunto padre, el ayatolá Alí Jamenei, para el cargo de líder supremo ocurrió días después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel. El reporte señaló que la reacción de los inversionistas a esa sucesión influyó en los precios del petróleo y en el comportamiento de los mercados bursátiles, antes de que después los precios volvieran a caer y el mercado estadounidense cerrara al alza, de acuerdo con el mismo texto.

Tras las señales de Trump y la sucesión en Teherán, también se describieron episodios de violencia en la capital iraní. Se escucharon más de 20 explosiones fuertes en Teherán, reportó la Associated Press, y el ataque contra la capital se describió como el más intenso desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. Los medios iraníes, según el despacho, no informaron de daños ni víctimas. Al mismo tiempo, Israel anunció que estaba llevando a cabo “una amplia oleada de ataques” contra Isfahán, Teherán y el sur de Irán, e informó que alcanzó decenas de sitios de infraestructura, incluida la sede de drones de la Guardia Revolucionaria.

El reporte también apuntó a otra vertiente del intercambio de ataques: Israel señaló que Irán había lanzado más misiles hacia Israel durante la noche del lunes. En paralelo, Trump habló sobre el objetivo estadounidense de eliminar el arsenal de misiles balísticos de Irán, así como su capacidad de producirlos y lanzarlos. El despacho añadió que el gobierno estadounidense ha dado justificaciones y plazos cambiantes desde que comenzó el conflicto, y que Trump también habló de “construir un nuevo país”, un comentario que en el reporte se describió como una posible insinuación sobre la participación de Estados Unidos en un “nuevo Irán”.

La Associated Press informó además que Trump dijo que le gustaba “la idea” de otro candidato “interno” para encabezar Irán, en el marco de declaraciones a periodistas sobre la selección de Mojtaba Jamenei. En el reporte se indicó que miles de personas se reunieron en una plaza del centro de Teherán y en otros lugares para mostrar lealtad al nuevo líder supremo, con banderas y consignas como “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”.

Mientras tanto, el conflicto también tuvo efectos sobre la energía y el transporte marítimo. El despacho sostuvo que los ataques de Irán en el estrecho de Ormuz han impedido el paso de buques petroleros por esa ruta —por la que se transporta una quinta parte del petróleo mundial— y que drones y misiles iraníes se dirigieron a infraestructura de petróleo y gas en importantes naciones productoras. La Associated Press agregó que los ataques a buques mercantes cerca del estrecho causaron al menos siete muertes de marineros, según la Organización Marítima Internacional.

El mismo reporte describió que el Departamento de Estado de Estados Unidos ordenó que el personal no esencial y las familias de todo el personal salgan de Arabia Saudí, y que otras misiones diplomáticas estadounidenses también ordenaron la salida de “todo el mundo” salvo personal clave. Además, señaló que ataques alcanzaron a Kuwait, Qatar y Bahrein, incluyendo un ataque que provocó un incendio en la única refinería de petróleo de Bahrein y otro que hirió a 32 personas en una zona residencial, “incluidos varios niños”, según las autoridades.

Trump también habló el lunes por teléfono con el presidente ruso Vladímir Putin, informó el despacho, y citó al asesor de Asuntos Exteriores de Putin, Yuri Ushakov, quien dijo que el mandatario ruso “expresó algunas ideas respecto a un rápido arreglo político y diplomático” del conflicto. Según ese relato, Ushakov atribuyó esas referencias a las conversaciones que Putin tuvo con gobernantes de países del golfo Pérsico y con el presidente iraní Masoud Pezeshkian.

En el mercado estadounidense, el reporte señaló que el parqué atravesó un lunes “frenético”, pasando de una fuerte pérdida temprana a una sólida ganancia a medida que crecían las esperanzas de que la guerra con Irán no durara tanto. En esa misma secuencia, los precios del petróleo se recuperaron desde cerca de 120 dólares por barril —su nivel más alto desde 2022— y volvieron hacia alrededor de 90 dólares, de acuerdo con la Associated Press. En términos de datos económicos citados en el clúster, el artículo no presentó cifras de vivienda en su texto; pero la pieza mantiene el énfasis en la incertidumbre de la guerra como factor de la volatilidad observada en el crudo y en los mercados.