El discurso y el mensaje de estrategia

En su discurso del Estado de la Unión el martes, el presidente Donald Trump intentó sostener ante el público estadounidense que su agenda de política exterior forma parte de una estrategia que equilibra preocupaciones internas con el uso del poderío militar cuando, según él, es necesario. Aunque el discurso se inclinó sobre todo hacia asuntos domésticos, Trump aprovechó su alocución para repasar logros y decisiones recientes, al mismo tiempo que abordó el creciente recelo de que su enfoque “Estados Unidos primero” esté alejándose de las prioridades que sus aliados esperaban.

Trump destacó como algunas de sus mayores victorias haber mediado un frágil acuerdo de alto el fuego en Gaza y que su equipo logró traer de vuelta a rehenes tomados por milicianos de Hamás. También celebró la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y señaló que presiona a otros miembros de la OTAN para que aumenten el gasto en defensa. En paralelo, volvió a advertir a Irán mientras incrementa la presencia de Estados Unidos en la región, y dijo que evalúa si llevar a cabo una nueva acción militar contra Teherán.

Sobre el tono que pretende imprimir a esa política, Trump afirmó: “Como presidente, haré la paz donde pueda, pero nunca dudaré en enfrentar las amenazas contra Estados Unidos donde sea necesario”.

Apoyo público bajo presión y encuesta del AP-NORC

El esfuerzo de Trump por defender su línea exterior se produjo en un contexto de escepticismo. Según encuestas del Centro AP-NORC para la Investigación de Asuntos Públicos realizadas a inicios de mes y en enero, el 61% de los adultos en Estados Unidos dijo que desaprueba cómo Trump está manejando la política exterior. El 56% indicó además que Trump “ha ido demasiado lejos” al usar el ejército estadounidense para intervenir en otros países.

Irán: por qué Trump reabre la discusión sobre una acción militar

Uno de los puntos centrales del mensaje fue la razón por la que Trump vuelve a hablar de atacar a Irán. El presidente explicó a los estadounidenses por qué considera una acción militar apenas ocho meses después de afirmar que los ataques de Estados Unidos habían “aniquilado” tres instalaciones nucleares iraníes críticas y habían dejado al “abusón de Oriente Medio” sin otra opción que hacer la paz.

Trump dijo: “Lo borramos y quieren empezar de nuevo”. También añadió que, aunque “estamos en negociaciones con ellos”, en su lectura no se han cumplido condiciones clave: “Quieren llegar a un acuerdo, pero no hemos escuchado esas palabras secretas: Nunca tendremos un arma nuclear”.

Ese marco apareció acompañado de señales provenientes desde Irán. Más temprano el martes, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, escribió en X: “Nuestras convicciones fundamentales son absolutamente claras: Irán no desarrollará bajo ninguna circunstancia un arma nuclear”.

Negociaciones en Ginebra y el alcance incierto del acuerdo

El reporte indicó que se espera que los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, se reúnan de nuevo el jueves en Ginebra con funcionarios iraníes. Sin embargo, el camino hacia un acuerdo “parece incierto”, en parte porque, según se describió, los clérigos autoritarios que gobiernan Irán dicen que solo hablarán del tema nuclear.

Estados Unidos e Israel, en cambio, buscan abordar también el programa de misiles balísticos de Irán y su apoyo a fuerzas armadas aliadas en la región, mencionando a Hezbollah, Hamás y los hutíes.

Ucrania: continuidad de negociaciones y dificultades para un cierre rápido

El martes también marcó el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania. El reporte recordó que, en la campaña, Trump se jactó de que podría terminar la guerra en un día, pero que la promesa no se ha materializado. En el discurso, la guerra apareció solo de manera breve dentro de su alocución de 108 minutos.

Trump mencionó “La matanza y la carnicería entre Rusia y Ucrania, donde mueren 25.000 soldados todos y cada uno de los meses”, al tiempo que reiteró que está trabajando para poner fin a la guerra.

En paralelo, se describió que funcionarios rusos y ucranianos negocian en conversaciones mediadas por Estados Unidos, pero se mantienen enfrentados en cuestiones clave: las exigencias rusas de que Kiev ceda territorio ucraniano que aún está bajo su control y quién se quedará con la central nuclear de Zaporiyia, descrita como la mayor de Europa. El reporte añadió que Trump parece ansioso por lograr un acuerdo de paz antes de las elecciones de mitad de legislatura en Estados Unidos pese a esas dificultades. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, dijo que la Casa Blanca ha fijado como fecha límite junio para el fin de la guerra y probablemente presionará a ambas partes para que cumplan.

Venezuela y el hemisferio occidental: celebración por Maduro y petróleo

En su repaso de la región, Trump volvió a celebrar la captura del líder venezolano el mes pasado en una operación militar descrita como audaz. El presidente afirmó que Estados Unidos “acaba de recibir de nuestro nuevo amigo y socio, Venezuela, más de 80 millones de barriles de petróleo”.

El reporte agregó que el gobierno de Trump había dicho previamente que orquestaba la venta de unos 30 a 50 millones de barriles de petróleo venezolano que habían quedado varados por un bloqueo parcial impuesto por el gobierno. En el mismo segmento, Trump rindió homenaje a un piloto de helicóptero que resultó herido en la operación pero aun así completó la misión, y luego hizo una pausa para otorgarle la Medalla de Honor del Congreso.

Trump también presentó a un expreso político, Enrique Márquez, que fue liberado por el gobierno venezolano el mes pasado tras la operación de Estados Unidos. Márquez fue candidato presidencial en las elecciones de 2024 y exmiembro del Consejo Nacional Electoral. Trump dijo: “Esta fue una victoria absolutamente colosal para la seguridad de Estados Unidos”.

La acción de Trump contra Maduro, sumada a una postura más agresiva en el hemisferio occidental para eliminar el narcotráfico y la migración ilegal, preocupa a muchos en la región, aunque también ha ganado apoyo de algunos países más pequeños. El reporte señaló que Trump comparó esa estrategia con la Doctrina Monroe, con su rechazo a influencias externas y su afirmación de la primacía de Estados Unidos en lo que el gobierno considera el “patio trasero de Estados Unidos”.

En ese marco, se describió que fuerzas estadounidenses, por orden de Trump, han llevado a cabo decenas de ataques militares contra presuntas embarcaciones dedicadas al narcotráfico en el Caribe, han detenido petroleros sancionados y han endurecido el embargo a Cuba como parte de lo que el presidente denomina la “Doctrina Donroe”. Trump dijo: “También estamos restaurando la seguridad y el dominio estadounidenses en el hemisferio occidental, actuando para asegurar nuestros intereses nacionales y defender a nuestro país de la violencia, las drogas, el terrorismo y la injerencia extranjera”.

Aranceles: reacción a la Corte Suprema y advertencia a países

El mensaje de política exterior de Trump también se entrelazó con el frente económico. Antes del discurso, el presidente se burló de los seis jueces —incluidos dos conservadores que él nombró en su primer mandato— que la semana pasada anularon su uso de una autoridad legal de 1977 para gran parte de los aumentos arancelarios impuestos durante el último año a amigos y adversarios.

En su discurso, Trump adoptó un tono más mesurado y calificó la decisión como “un fallo desafortunado de la Corte Suprema de Estados Unidos”. Además, amenazó el lunes a países de todo el mundo para que respeten cualquier acuerdo arancelario que ya hayan aceptado.

En redes sociales, Trump escribió que cualquier país que quiera “jugar” con la decisión de la Corte Suprema se enfrentará a “un arancel mucho más alto, y peor, que aquel al que acaban de acceder recientemente”. Más tarde el martes señaló: “La buena noticia es que casi todos los países y corporaciones quieren mantener el acuerdo que ya hicieron”. Trump añadió que el poder legal que tiene como presidente para hacer un nuevo acuerdo podría ser “mucho peor para ellos” y que, por lo tanto, “seguirán trabajando por el mismo camino exitoso que habíamos negociado antes de la desafortunada intervención de la Corte Suprema”.


Los periodistas de The Associated Press Regina García Cano en Caracas, Venezuela, y Colin Binkley, Jonathan J. Cooper y Matthew Lee en Washington contribuyeron a este despacho.