El próximo eclipse solar anular, descrito como “anillo de fuego”, tendrá su mejor vista en la Antártida el martes, un momento que coincide con la presencia de estaciones de investigación y con una fauna diversa, incluidos pingüinos. El fenómeno ocurre cuando el Sol, la Luna y la Tierra se alinean con precisión y, desde la perspectiva de la Tierra, la Luna proyecta una sombra que puede bloquear la luz solar de forma parcial o total.
En el caso del eclipse anular, la Luna aparece más lejos de la Tierra en su órbita, por lo que no cubre por completo al Sol y deja visible una franja delgada que puede parecer un anillo alrededor del disco lunar. “Los pingüinos van a tener un gran espectáculo”, comentó Joe Llama, astrónomo del Observatorio Lowell, sobre el interés que el evento podría despertar en ese entorno.
La misma alineación astronómica, explicaron los científicos, es la base de los eclipses solares que ocurren varias veces al año, pero que solo pueden observarse desde lugares ubicados en la trayectoria de la sombra proyectada por la Luna. El año pasado hubo dos eclipses parciales, y el último eclipse solar total recorrió Norteamérica en 2024, según el reporte de referencia.
Si las condiciones meteorológicas lo permiten, el eclipse parcial podría observarse en otras regiones además de la Antártida. De acuerdo con el reporte, desde extremos de Chile y Argentina se podrían ver “mordiscos” al Sol, y también habría posibilidad de observación en partes del sureste de África, incluyendo Madagascar, Lesoto y Sudáfrica.
La advertencia principal es la seguridad: mirar al Sol directamente durante un eclipse es peligroso incluso cuando gran parte de su luz está cubierta. El reporte recomienda conseguir gafas para eclipses, señalando que estas bloquean la radiación ultravioleta del Sol y casi toda la luz visible, y advierte que las gafas de sol y los binoculares no brindan protección suficiente.
Para verificar que las gafas para eclipses sean adecuadas, se indicó que deben indicar que cumplen con la norma ISO 12312-2, aunque también se señaló la posibilidad de falsificaciones. Para quienes prefieren una observación indirecta, el reporte describe alternativas con materiales domésticos, como hacer un proyector de orificio con insumos sencillos, o usar un colador o un rallador de queso para proyectar la imagen del eclipse en el suelo.
El reporte también ubica el próximo horizonte de eclipses: en agosto se espera un eclipse solar total visible en Groenlandia, Islandia, España, Rusia y parte de Portugal. Además, se anticipa que amplias zonas de Europa, África y Norteamérica podrán disfrutar de un eclipse parcial.