El Carnaval de Río arrancó con un gesto ceremonial: el alcalde de Río de Janeiro entregó la llave de la ciudad al Rey Momo el viernes, dando inicio a un reinado simbólico de cinco días que presidirá actos y desfiles y buscará promover la alegría de la fiesta, según el Ayuntamiento y el propio monarca. El rito, con el que la ciudad suele “poner patas arriba” su rutina, se concentra en el periodo de festividades que culmina con celebraciones masivas en la ciudad.

El Rey Momo que encabezará el Carnaval este año es Danilo Vieira, de 30 años y oriundo de Río, elegido para estar al frente de las celebraciones. Antes de la coronación simbólica, Vieira dijo a The Associated Press que “las reglas siguen aplicando, por supuesto”, y agregó que “tenemos que seguir las reglas de nuestra ciudad, de nuestro país, pero el Carnaval lo dirijo yo”.

El acto del viernes responde a una medida institucional impulsada por la alcaldía: en 2024, el alcalde Eduardo Paes emitió un decreto que convirtió la entrega de la llave en un acto oficial anual, obligando a los sucesores a participar. Con esa formalización, el ceremonial pasó a ser parte de la agenda pública del inicio de la temporada.

En paralelo al arranque festivo, el Ayuntamiento de Río planea los dispositivos de seguridad para una temporada marcada por preocupaciones de robo. De acuerdo con el reporte, una reciente ola de robos cometidos por jóvenes que actúan en grupos ha aumentado el temor de algunos asistentes, y varias personas han pedido al alcalde y al gobernador Cláudio Castro que hagan más para garantizar la seguridad durante las celebraciones.

La ciudad informó que puso en marcha un operativo especial que involucra a alrededor de 1.100 agentes para patrullajes. Los equipos, según la secretaría de orden público y la guardia municipal, vigilarán las fiestas callejeras de principio a fin, cuando el riesgo de robos suele intensificarse.

Además del control general, el Ayuntamiento también anunció que habrá equipos especializados en violencia contra las mujeres en puntos clave para ofrecer apoyo y orientación durante el Carnaval. Con ese componente, la alcaldía busca responder a preocupaciones específicas que suelen surgir en eventos masivos donde se concentran multitudes durante varias jornadas.

Durante la semana de festividades, muchos locales y visitantes se moverán hacia el Sambódromo de Río, donde las escuelas de samba presentarán desfiles preparados durante meses. Los shows serán evaluados por jueces que reparten puntos y, finalmente, anuncian a un ganador, en un calendario que se mantiene como uno de los emblemas del Carnaval de la ciudad.

En su intervención durante la ceremonia, Vieira sostuvo que el Carnaval también trata de inclusión y usó un mensaje en el que afirmó: “Carnaval es amor, el Carnaval cura”, y añadió que “ocurre una especie de magia que lleva alegría a cada corazón, a todas las razas, a todos”. En los días previos, también resonaron críticas sobre la seguridad: la exconcejala Luciana Boiteux expresó en Instagram que, más allá de la diversión, “lo que hemos estado viendo en las fiestas callejeras de Río… es miedo” y pidió mejor iluminación y labores preventivas de policía comunitaria.

Aunque Río es el escenario más conocido, el Carnaval también se vive como fenómeno nacional. El reporte señala que en la ciudad colonial de Olinda las celebraciones comenzaron el jueves, y que en regiones de selva tropical las escuelas de samba también preparan desfiles.