Japón se quedó sin un evento de cartas de Pokémon programado para el sábado en un lugar simbólico y polémico después de que China reaccionara con fuerza y la controversia escalara en paralelo a tensiones diplomáticas entre ambos países.

Según el despacho de Associated Press, Pokémon Company canceló el encuentro en el santuario de Yasukuni, donde el anuncio del torneo en su sitio web despertó críticas. La empresa se disculpó tanto en japonés como en chino, y sostuvo que el evento había sido organizado en privado por un jugador certificado, aunque la información se difundió en el sitio corporativo.

La compañía indicó que el evento “no debería haberse celebrado en primer lugar” y añadió que compartió el anuncio “por error debido a nuestra falta de comprensión”. También informó que canceló la actividad y eliminó el contenido relacionado de su sitio web, al tiempo que reiteró su lema “Conectar a través de Pokémon” con el compromiso de ser considerada con todo el mundo.

Yasukuni ha sido durante décadas un punto de fricción regional por su papel en la memoria de la guerra. El santuario honra a 2,5 millones de caídos de Japón en la Segunda Guerra Mundial, incluyendo criminales de guerra condenados, y para países que fueron objeto de la agresión japonesa —en especial China y las Coreas— las visitas al templo se interpretan como una falta de arrepentimiento.

En China, la polémica se amplificó con una reacción pública marcada por editoriales en medios estatales que se basaron en comentarios vistos como tendencia en redes sociales. En ese contexto, el Diario del Pueblo, descrito como el portavoz oficial del Partido Comunista, publicó en Weibo una advertencia a las empresas: “Las marcas que ignoran la historia y hieren los sentimientos del pueblo chino acabarán siendo abandonadas por el mercado”.

El Diario del Pueblo también expresó que “Las empresas relevantes deben asumir su responsabilidad social y no restar importancia al peso de la historia en nombre del entretenimiento”, de acuerdo con la cita difundida por AP. Tras esa presión y el debate generado en torno al lugar, Pokémon Company optó por cancelar el evento y retirar el anuncio del sitio.

El episodio ocurre en medio de una escalada sostenida en las tensiones Japón-China. AP informó que el clima se agravó tras comentarios de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, que en noviembre sugirió que Tokio podría intervenir si China emprendía acciones militares contra Taiwán, una isla autónoma que Beijing reclama como suya. China respondió con represalias económicas y diplomáticas.

AP indicó además que Takaichi solía visitar regularmente Yasukuni, aunque no ha vuelto a rezar al santuario desde que asumió el cargo en octubre. En ese marco, la cancelación del evento de cartas subraya cómo incluso actividades de entretenimiento pueden quedar arrastradas a disputas históricas y diplomáticas en la región.