PUERTO PRÍNCIPE (AP) — La prolongada crisis política de Haití se agravó el viernes cuando su Consejo Presidencial de Transición anunció que votó a favor de la destitución del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, apenas dos semanas antes de que el panel deba renunciar.
Edgard Leblanc Fils hizo el anuncio en una conferencia de prensa con Leslie Voltaire, otro miembro del consejo, y dijo que la mayoría del comité tomó la decisión en una votación el jueves. Leblanc habló en apoyo de la decisión y señaló que ningún otro miembro del organismo participó en la comparecencia.
El Departamento de Estado de Estados Unidos señaló en un comunicado el jueves por la noche que mantener a Fils-Aimé en el cargo era “fundamental” para los esfuerzos de Haití para acabar con las pandillas que aterrorizan al país. El comunicado también advirtió que cualquier político que respalde a las “bandas violentas” pagaría un alto precio.
Leblanc no explicó los motivos por los que el consejo retiró su apoyo a Fils-Aimé, a quien eligió para el cargo en noviembre de 2024. Pero indicó que tendrían un sustituto en el plazo de 30 días “para encontrar la manera de restaurar por completo la seguridad y la estabilidad e iniciar un ciclo de desarrollo, corregir los errores del pasado y mirar hacia adelante”.
“Sabemos que la decisión que tomamos es en interés del país y, en este sentido, nuestros amigos en la comunidad internacional tendrán que tomar nota de nuestras decisiones”, afirmó Leblanc. Voltaire dijo que el consejo eligió a Fils-Aimé en primer lugar —“no fueron los blancos quienes escogieron a Didier”— y que también elegiría a su sucesor, así como a un nuevo gobierno, libre de interferencias extranjeras.
Voltaire dijo que “todo el mundo busca una solución haitiana a la crisis, pero cuando comenzamos a encontrar una solución haitiana a la crisis, la comunidad internacional interviene con todas sus fuerzas”. Agregó que, aunque el consejo reconoce la capacidad y el entusiasmo de Fils-Aimé, “la población no obtiene lo que necesita”. Con el consejo a punto de terminar su mandato, Voltaire señaló que el objetivo es que “la segunda mitad se juegue con un buen equipo”, y dijo que si los partidos políticos y el sector civil no hallan “el mejor entre los mejores” antes del 6 de febrero, “encontraremos una solución”.
El anuncio se produjo mientras el consejo enfrenta una creciente presión para celebrar elecciones generales por primera vez en una década. Se fijaron fechas provisionales para agosto y diciembre de este año para elegir a un presidente por primera vez desde que el entonces presidente Jovenel Moïse fuera asesinado en su casa en julio de 2021.
La violencia de las pandillas ha aumentado desde entonces, y según una estimación citada en el reporte, hombres armados controlan un 90% de la capital, Puerto Príncipe, y grandes zonas del centro del país. Entre enero y noviembre del año pasado se reportaron más de 8.100 asesinatos en una nación de casi 11 millones de habitantes, de acuerdo con Naciones Unidas, que advirtió que la cifra está por debajo de la real.
Leblanc dijo que quiere que organizaciones políticas, sociedad civil y el sector religioso se unan y decidan la mejor manera de gobernar el país después del 7 de febrero, la fecha en la que se supone que el consejo debe renunciar. Michael Deibert, autor de dos libros sobre Haití, advirtió que si el consejo no renuncia para esa fecha, “podría añadir otro elemento de volatilidad e incertidumbre en el escenario político”, en un país ya afectado por la ruptura del orden constitucional y por una crisis de violencia e inseguridad “increíblemente severas”. También señaló que, en las próximas semanas, podría haber más agitación porque “las alianzas son muy cambiantes y transaccionales” en la arena política haitiana.
Ninguno de los otros nueve miembros del consejo acudió a la conferencia de prensa del viernes. Siete de ellos tienen derecho a voto, y se necesitan cinco para lograr una mayoría. Además, no estaba claro si el actual líder del organismo, Laurent Saint-Cyr, apoyó la destitución del primer ministro, aunque Saint-Cyr expresó en un comunicado a principios de semana que se opone a cualquier intento de socavar la estabilidad del gobierno antes del 7 de febrero.
También el viernes, un portavoz dijo que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, habló con Fils-Aimé para reafirmar el apoyo de la Casa Blanca a la estabilidad y seguridad de Haití. En el mismo reporte, el portavoz señaló que Rubio indicó que la violencia continuada de las pandillas solo puede detenerse con un liderazgo firme y consistente, con el pleno apoyo del pueblo haitiano. El portavoz adjunto Tommy Pigott agregó que Rubio también dijo que el consejo “debe disolverse el 7 de febrero sin que actores corruptos busquen interferir en el camino de Haití hacia un gobierno electo para su propio beneficio”.