Disputa entre autopsia preliminar y versiones del gobierno federal

Un inmigrante cubano, identificado por The Associated Press como Geraldo Lunas Campos, murió el 3 de enero en un centro de detención de migrantes en Texas durante un altercado con guardias, según un testimonio revisado y el informe preliminar de autopsia descrito por el médico forense local. El forense del condado El Paso informó a la familia que ese informe preliminar indicaba que la muerte probablemente se clasificaría como homicidio derivado de asfixia por compresión del pecho y el cuello, de acuerdo con una grabación de una llamada revisada por la AP.

La AP reportó que el gobierno federal había proporcionado una versión diferente sobre la muerte. Inicialmente, el ICE —dependiente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)— dijo que el detenido intentaba suicidarse y que el personal intentó salvarlo, y que en su notificación pública no describió que hubiera un altercado con el personal inmediatamente antes de su muerte.

Cambios en la explicación oficial

Después de preguntas de la AP, el DHS modificó su explicación y dijo que Campos intentó suicidarse. Tricia McLaughlin, portavoz del DHS, dijo: “Campos se resistió violentamente al personal de seguridad y siguió intentando quitarse la vida”, y agregó que, “Durante el forcejeo subsiguiente, Campos dejó de respirar y perdió el conocimiento”.

Mientras el DHS ajustaba la versión, la AP también reportó que un testigo —Santos Jesús Flores— describió el incidente de forma distinta. Flores dijo que observó el altercado desde la ventana de su celda en la unidad de alojamiento especial, donde los detenidos se mantienen en aislamiento por infracciones disciplinarias, y señaló que Campos no quería entrar en la celda en la que lo iban a poner. Flores dijo que las últimas palabras de Campos fueron que no podía respirar.

Flores afirmó también que su relato incluía detalles que la versión del gobierno habría omitido: dijo que Campos ya estaba esposado cuando al menos cinco guardias lo inmovilizaron en el suelo y que al menos uno de ellos colocó su brazo alrededor del cuello del detenido. Añadió que en unos cinco minutos Campos ya no se movía y que después de que dejó de respirar le quitaron las esposas.

El lugar de la muerte y la operación de la instalación

Camp East Montana es una instalación de carpas construida apresuradamente en el desierto en los terrenos de Fort Bliss, una base del Ejército. La AP informó en agosto que la instalación de 1.200 millones de dólares, prevista como la más grande de detención en Estados Unidos, estaba siendo construida y operada por un contratista privado, Acquisition Logistics LLC, con sede en Richmond, Virginia. En ese reporte, la AP indicó que la empresa no tenía experiencia previa en la gestión de una instalación correccional.

Por el momento, no estaba claro para la AP si los guardias presentes cuando murió Lunas Campos eran empleados del gobierno o del contratista. Los correos electrónicos enviados para solicitar comentarios de los ejecutivos de Acquisition Logistics LLC no fueron respondidos.

Lunas Campos, de 55 años, fue uno de los primeros detenidos enviados a Camp Montana East, a donde llegó en septiembre tras ser arrestado por ICE en Rochester, Nueva York. ICE indicó que fue detenido en julio como parte de una operación planificada de control de inmigración por condenas penales que lo hacían elegible para ser deportado.

Antecedentes penales y disputas familiares

Registros judiciales de Nueva York mostraron que Lunas Campos fue declarado culpable en 2003 de contacto sexual con un individuo menor de 11 años y que recibió una sentencia de un año de cárcel. Esos registros, citados por la AP, indicaron que también fue colocado en el registro de delincuentes sexuales del estado. La AP también informó que en 2009 fue sentenciado a cinco años de prisión y tres años de supervisión por un caso relacionado con intentar vender una sustancia controlada, y que completó la sentencia en enero de 2017.

La hija adulta de Lunas Campos, Kary Lunas, dijo a la AP: “Mi padre no era un abusador de niños”, y agregó: “Era un buen padre. Era un ser humano”. La AP informó además que la hija sostuvo que esa acusación de abuso sexual infantil era falsa, presentada en medio de una disputa por custodia infantil.

Versión oficial sobre el momento previo a la muerte

Según la versión de ICE reportada por la AP, el día de su muerte Lunas Campos hizo fila para recibir medicinas, se comportó de manera problemática y se negó a regresar a su dormitorio asignado; luego fue llevado al bloque de segregación. ICE declaró que, mientras estaba en aislamiento, el personal observó que estaba en peligro y contactó al personal médico del lugar para pedir asistencia, y que el equipo respondió, implementó medidas para salvarle la vida y solicitó servicios médicos de emergencia. ICE señaló que Lunas Campos fue declarado muerto después de la llegada de paramédicos.

La oficina del médico forense del condado El Paso confirmó que realizó una autopsia, pero declinó hacer más comentarios.

Posibles consecuencias legales y análisis médico

La AP indicó que si el médico forense determina finalmente que se trató de un homicidio, ese hallazgo suele ser clave para decidir si algún guardia puede enfrentar responsabilidad penal o civil. El texto también señaló que, cuando las muertes se consideran accidentales o de otra naturaleza distinta a un asesinato, tienden a reducirse las probabilidades de investigaciones penales, mientras que las demandas civiles por homicidio culposo se vuelven más difíciles de probar.

El médico forense Victor Weedn, que ha estudiado muertes asociadas con inmovilizaciones boca abajo, dijo que el dictamen preliminar de homicidio señala que las acciones de los guardias causaron la muerte, aunque no significa que tuvieran intención de matar. Weedn también indicó que la oficina del médico forense podría verse presionada para no calificar la muerte como homicidio, pero que “probablemente “se mantendrá firme”.

Weedn dijo: “Esto probablemente da positivo a la prueba de ‘de no ser por’. ‘De no ser por’ las acciones de los agentes, no habría muerto. Para nosotros, eso generalmente se considera un homicidio”.

Llamadas con la familia y acusaciones de abuso

La AP reportó el testimonio de Jeanette Pagan-Lopez, madre de los hijos menores de Lunas Campos. Pagan-Lopez dijo que el día después de la muerte la oficina del médico forense le llamó para informarle que el cuerpo estaba en la morgue del condado, y que luego llamó al ICE para preguntar qué había sucedido. También dijo que un subdirector de la oficina de campo de ICE en El Paso le devolvió la llamada y le informó que la causa del fallecimiento seguía pendiente mientras esperaban resultados del informe toxicológico, según el relato de la familia.

Pagan-Lopez dijo que ese funcionario le indicó que la única forma de devolver el cuerpo a Rochester sin costo era si consentía la cremación, y que ella se negó. Dijo a la AP que ahora busca ayuda de familiares y amigos para reunir dinero para enviar el cuerpo a casa y pagar un funeral.

Pagan-Lopez sostuvo que, tras no obtener detalles del ICE sobre las circunstancias, recibió una llamada de un detenido en Camp Montana East que luego la puso en contacto con Flores. También indicó que ha llamado repetidamente al ICE pero ya no recibe respuesta. Según la AP, Pagan-Lopez, ciudadana estadounidense, dijo que llamó dos veces al FBI y que un agente tomó su información y colgó.

Sobre su impresión de Lunas Campos, Pagan-Lopez dijo: “No era un mal tipo”, y agregó: “Sólo quiero justicia, y su cuerpo aquí. Eso es todo lo que quiero”.


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